Por qué no es bueno acumular cosas

Cualquier persona que se haya mudado comprenderá el concepto de la oración “no tienes idea lo que tienes hasta el momento en que te mudas”. Las mudanzas son ese punto de cambio en el que examinamos si verdaderamente vale la pena preservar todo cuanto disponemos o si en el fondo nos dejamos llevar bastante por el “por si las moscas” y la melancolia. Si bien quizás la clave esté exactamente en aguardar bastante para llevar a cabo la limpieza y dejarla correr hasta el momento en que llegue algo ineludible como un cambio de casa.
No obstante, semeja que la procrastinación tiene bastante que ver con nuestro inconveniente de amontonar cosas sin ningún sentido. Esa fue la conclusión a la que llegaron estudiosos de la Facultad DePaul de Chicago, en una investigación apoyado en entrevistas a tres conjuntos de mayores sobre acumulación y calidad de vida. Concluyeron que el inconveniente no es tanto aferrarse a los elementos debido al apego, sino «clasificar elementos y desechar ciertos de ellos es una labor que bastante gente hallan desapacible y tratan de eludir». Cuando menos hasta el momento en que sea ineludible.
Nuestro ambiente nos hace vivir así.
Este modo de vivir quiere decir que cuanto mucho más contamos, mucho más deseamos tener. Poder posibilitarse el lujo de obtener tantas cosas como resulte posible semeja ser homónimo de éxito. Tener tanto, muchos vales tiene bastante peso en la sociedad de la cual formamos parte y nos hace estar en una carrera continua por hallar cada vez más cosas. Aun si deseas desviarte de ese sendero, aun si deseas ser uno de esos que no miden el logro con lo que se puede obtener. Indudablemente, lo haces. Es bien difícil no finalizar deseando tener lo que tiene tu vecino o lo que viste que tienen en las viviendas de esas cuentas de Instagram que prosigues.
Es necesario un cambio de forma de pensar hasta dejar de sentirte bajo la influencia con lo que te circunda, con lo que ves, con lo que comentan que tienes que tener. A mi juicio nos encontramos muy sujetos a las cosas materiales, a tener y obtener cosas. Pienso que lo superficial. lo superfluo ocupa bastante espacio en esta sociedad. Y en el momento en que no consigues todo cuanto se piensa que tienes que poder, la frustración y la infelicidad terminan mostrándose. Cuantas mucho más esperanzas tengamos, mayor va a ser la oportunidad de no alcanzarlas. Para no sentirnos frustrados o infelices, debemos ajustarlos y acomodarlos a nuestra situación personal. Solo de esta manera vamos a dejar de sentir que nos encontramos en una carrera por enfrente para hallar, hallar, tener, dejarte,…
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