Cómo afecta el desorden en una casa

No puedes limpiar el desorden. Y ante la falta de limpieza, aparecen y se reproducen bacterias y gérmenes. Y si llegamos aquí, bueno, qué más da unos gérmenes... Pero detrás de ellos vienen moscas, arañas, cucarachas, ratones, zorros y hasta serpientes. No es por asustarte, pero más vale prevenir que lamentar. Uuuuyyyysshhh…
En el lío perdemos las cuentas de agua y luz que hay que pagar, el estado de cuenta de la tarjeta, la cuenta del cable, y todo lo pagamos con intereses y multas, y tenemos que estar pagando la reconexión de servicios. Además, una cocina desordenada es justificación más que suficiente para comer fuera o para gastar en comprar comida, gastar dinero que no tenemos, cargarlo a la tarjeta, acumular intereses y recargos como vimos antes. En el desorden, la comida que compramos en el supermercado se estropea, tenemos que tirar las verduras y frutas porque no las comemos. También nos queda ropa mojada en la lavadora, se llena de hongos y moho, y tenemos que tirarla. Y si aparece una fuga de agua, o se daña un grifo (tubería), Dios tenga piedad, porque entre todas las cosas que están en el piso y en todas partes, el daño se puede descubrir hasta que es demasiado tarde, y llegar a ser masivo y muy caro.
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Discusiones y enfados todos los días
A nadie le gusta tener la casa llena de suciedad y desorden. Llegar a casa después de un largo día de trabajo o estudio y encontrarla en su peor estado, nada más genera estrés, ansiedad e ira.
Esto es más evidente si viven otras personas. Se pueden provocar discusiones cotidianas que afecten la sana convivencia.
Mantener la paz en el hogar
Evitar las peleas con la pareja y otros familiares es posible si el orden en el hogar es claro y las tareas asignadas. Hacer un calendario de tareas para mantener el orden es fundamental, como lo es aprender a dejar todo siempre en su sitio para no tener que pedir nada.
De esta manera, evitará muchas peleas entre niños y adultos en su hogar, ¡y será una familia feliz y pacífica!
Puede crear sentimientos de culpa
Por no poder tener orden y, por tanto, control sobre tus cosas.
Por vergüenza, dejas de organizar reuniones o recibir visitas. Además, la falta de orden y limpieza podría convertirse en motivo de constantes discusiones con tu familia, pareja o compañeros de piso.
Siete razones por las que el desorden no es un buen consejero
- El desorden desperdicia un tiempo precioso. Seguro que pasas largos minutos buscando las cosas que necesitas porque no recuerdas dónde las pusiste.
- El desorden provoca un tipo de pensamiento errático, que no es precisamente el mejor aliado a la hora de resolver problemas.
- El caos genera cansancio y fatiga, tanto física como mental, por lo que probablemente te sentirás cansado y sin fuerzas para afrontar el día que acaba de empezar.
- La desorganización en el hogar restringe tus relaciones interpersonales. Seguro que tus amigos no querrán visitar continuamente una casa donde todo está patas arriba.
- El caos en el hogar penetra profundamente en tu vida e incluso puede convertirse en una estrategia para afrontar la vida cotidiana, lo que implica que pospondrás decisiones y te convertirás en una persona más indolente.
- El desorden te hace menos productivo, tanto en tu vida personal como profesional, y lo peor es que la transformación se da poco a poco y ni te das cuenta.
- El caos suele ir ligado a la falta de aseo, costumbre que puede provocar distintos problemas de salud, desde alergias hasta hongos.
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